Camino, o la dificultad de un director por plasmar lo que piensa



A veces me gusta decir que una película está bien hecha cuando el director consigue plasmar correctamente sus intenciones en las imágenes que filma. Esto es una teoría. Sin embargo, el resultado final de la película se afronta a otra teoría: a la subjetividad de la audiencia y esto puede tirar por los suelos el buen hacer del director.


Munich, de Steven Spielberg, fue recibida justamente por la crítica y parte del público, pero otra parte de la audiencia la criticó por su posicionamiento neutro (no defender imparcialmente ni a israelíes ni a palestinos). ¿Significa esto que Spielberg no supo transmitir bien sus ideas? No, significa que los que la criticaron no vieron la película o la vieron cargados de prejuicios. El problema de la transmisión de ideas de la intención del director a la pantalla se da cuando la mayor parte del público o de la crítica o ambas reciben una película con una sensación diferente a la que el director quería transmitir. Valgan como ejemplos Clockwork orange y Natural born killers. Una parte del público recibió el film de Kubrick como una apología artística de la violencia hasta tal punto que su director se vio obligado a pedir a la distribuidora que retirase el film de las salas de cine. El caso de Oliver Stone es más grave; en este caso fue directamente la crítica la que atacó a la película por filmar la violencia de una manera tan fascinante que el resultado acababa pareciendo una apología, en vez de una crítica, de la violencia.




¿Qué tiene todo esto que ver con el film de Fesser? Según el director, su intención no era criticar la actitud de la madre de Camino sino radiografiarla y que el espectador fuera el que la juzgase. Razón no le faltaba: el hecho de que los espectadores puedan acordarse de la madre de Carrie al ver el personaje de Gloria (estupenda Carme Elías) es un juicio que pone uno mismo, el espectador. El problema está en que esta sensación es compartida por la mayor parte de la crítica y la audiencia, con lo que cual tenemos que atribuir al guión, y no a la mera subjetividad del espectador, las sensaciones que este personaje está despertando en la audiencia. Esta unanimidad de la audiencia es especialmente llamativa porque miembros del Opus Dei que han visto la película comparten con Álex Gorina o con Días de Cine el juicio de que el personaje de Gloria es de malo malísimo.



Entonces, ¿Fesser no ha sabido transmitir lo que él mismo piensa del personaje de Gloria, o se trata de que, en su intento de una radiografía más o menos objetiva, retrata al personaje por sí mismo y, por lo tanto, acierta cuando deja que la audiencia, aunque sea unánimemente, juzgue?


Share on Google Plus

About Sergi Ruiz

This is a short description in the author block about the author. You edit it by entering text in the "Biographical Info" field in the user admin panel.
    Blogger Comment
    Facebook Comment

0 comentarios: